Dime qué actitud tienes y te diré qué resultados obtendràs Aprende el secreto del éxito a través de la acritud mental positiva

Hasta ahora hemos visto que las soft skills son un tipo de habilidades que nos conducen a construir nuevos y mejores resultados y que nos pueden llevar a conseguir nuestro éxito personal, pero de nada serviría que explicara qué son las soft skills sin contar cómo pueden adquirirse y desarrollarse. Como he mencionado son habilidades, esto quiere decir que se pueden aprender y dominar y por lo tanto existe una manera de hacerlo, existen unos principios válidos para empezar a trabajar con cualquier soft skill que quieras mejorar, así que por qué no comenzamos con la parte práctica.

Lo primero y más importante en el proceso de desarrollo de cualquier soft skill es la actitud. Seguramente habrás oído hablar miles de veces de actitud mental positiva y es probable que la hayas confundido con llevar puestas unas gafas de color rosa, en realidad la actitud mental positiva es una de las claves para conseguir resultados.

Pero antes de hablar de actitud mental positiva imagina que empiezas una nueva actividad que desde el comienzo te parece difícil y que ves imposible de conseguir. Cuando te pasa esto ¿el resultado que has obtenido al finalizar la tarea es el que te esperabas? Es verdad que con un poco de suerte puede pasar que vas a un examen para el que apenas habías estudiado y te pregunten justamente aquello que sabías pero, por lo general, en el 99% de los casos una actitud mental negativa te lleva a un resultado negativo dado que tu actitud condiciona tu energía y emociones, que a su vez condicionan las acciones que haces y te llevan a obtener un tipo de resultados u otro. Ahora imagina que frente a la misma actividad estás seguro de que todo saldrá bien, de que eres el mejor y que es fácil de hacer, en este caso, ¿cómo será el resultado? Recuerda alguna ocasión en la que te hayas sentido así, como por ejemplo en un deporte en el que te sentías fuerte y capaz, seguramente el resultado ha sido muy diferente. También en situaciones como ésta donde parece que todo es ideal puede ocurrir que el resultado no sea exactamente el que esperabas, pero ya no pensarás que eres tú el que no vale, sino que pensarás en una manera de mejorarte y en cambiar de estrategia. De esta manera se crea un círculo y dado que a todos nos gusta tener razón, según los pensamientos que tengas conseguirás resultados acordes con ellos de modo que puedas confirmar aquello que crees, es decir, si tenemos una actitud mental negativa y conseguimos resultados negativos continuaremos pensando que no somos capaces y que no podemos, al igual que si mantenemos una actitud mental positiva y obtenemos resultados favorables confirmaremos que somos capaces y buenos en hacer algo. Henry Ford dice que “tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.

Entonces, ¿qué es y cómo se puede desarrollar una actitud mental positiva?

  • En primer lugar tienes que estar dispuesto a hacerlo todo con entusiasmo y motivación, sobretodo en aquellas actividades en las que no te sientes especialmente cómodo. ¿Has oído hablar del concepto salir de la zona de confort? Investigar, adquirir nuevos conocimientos y experimentar te pone a prueba y consigue enriquecer enormemente tu aprendizaje y a ti mismo. Por ejemplo, si te da un poco de miedo hablar en público mi recomendación es que lo hagas siempre que tengas la oportunidad hasta que esta actividad que antes era incómoda para ti entre a formar parte de tu zona de confort.
  • En segundo lugar es importante la manera con la que reaccionamos a las dificultades y a los problemas. Es verdad que no todo sale siempre como lo hemos planeado y tener el control de todo aún sabiendo que esto es del todo imposible porque siempre surgen imprevistos que nos desajustan los planes, como ha ocurrido con la crisis, muchas personas construyeron algo y luego lo han perdido todo. La habilidad de reaccionar ante este tipo de circunstancias es actitud mental positiva, poder reconstruir el plan y la estrategia y adaptarlo a las circunstancias dado que hay cosas que no dependen de nosotros y que no podemos controlar es importante ser hábiles en solucionar problemas sin abandonar nuestro objetivo.

Ahora que sabemos qué es y cómo trabajar la actitud mental positiva quisiera distinguirla de aquello que NO lo es dado que muchas personas la interpretan como la píldora milagrosa de la felicidad, pero no se trata de mostrarse feliz en cada momento independientemente de las circunstancias. Por ejemplo, imagina que sales de casa y comienza a llover y llegas al trabajo empapado, tu jefe te despide, al salir te atropella un coche, llegas a casa y encuentras a tu perro muerto en el jardín y ya dentro de casa, en tu habitación descubres a tu mujer/hombre montándose un trío con tus mejores amigos. Si después de esto dices “bueno, pero lo importante es la salud”, ¡esto es deficiencia, no actitud mental positiva!

Aquí tienes el primer ladrillo para la construcción de tus objetivos, puedes empezar a practicar la actitud mental positiva y a divertirte poniéndote a prueba siempre que tengas la oportunidad, incluso en las pequeñas cosas cotidianas, porque como haces las pequeñas cosas haces todas las cosas.

 

¡Cuéntame cómo ha ido esta nueva experiencia en la sección de comentarios!

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